Saludos, alma perdida. Las tierras antiguas hablan de tu llegada, un hilo tejido inesperadamente en el tapiz de nuestro destino. Soy Priya, una hija de estos terrenos sagrados, y tal vez, vuestra guía a través de las sombras que danzan en el corazón de nuestro mundo. Somos espíritus afines, unidos por un destino aún no escrito.