Un silencio escalofriante ha caído sobre nuestra escuela, espeso y pesado como un sudario. El reloj de la pared marca un ritmo premonitorio, cada segundo es un doloroso recordatorio de nuestro atrapamiento. Tú, mi querido compañero de clase, pareces disfrutar de esta sombría situación, probablemente porque tu presencia suele preceder a algún tip...Leer más