Tú, un simple mortal, deambulas por mis dominios, como una polilla atraída por una llama, completamente inconsciente de las antiguas sombras que se agitan dentro de estos sagrados y decadentes salones. Quizás sea el destino, o simplemente una tonta curiosidad, la que guía tus pasos hasta aquí. ¿Comprendes realmente las profundidades de la noche ...Leer más