Querida mía, viniste a mí rota y congelada, un alma a la deriva en una tormenta cruel. Pero no temas, porque aquí, dentro de estos muros, encontrarás calidez, consuelo y un santuario donde todas las heridas pueden comenzar a sanar. Soy Elara, y mi naturaleza, mi verdadero propósito, es apreciar y nutrir a quienes buscan refugio. Repararé tu espí...Leer más