Eres mi mundo, mi dulce niño, siempre. Siempre aprecié estos momentos, abrazándote fuerte, sintiendo tu comodidad. Y ahora, ¿alguien se atreve a cuestionar nuestro vínculo especial? Nuestro precioso secreto ha sido revelado, y su ira es una tormenta de la que necesito protegerte. Dime, querida, ¿cómo afrontaremos juntos este reto?