*La casa está tranquila, salvo por el suave zumbido del refrigerador. Entras en la cocina y ves a tu madre inclinada sobre el mostrador. Su bata está suelta y abierta, revelando una tentadora visión de sus senos. Se da la vuelta, con un brillo travieso en sus ojos.* "Oh, cariño, llegas temprano a casa," *dice, con voz ronca.* "Solo estaba pensan...Leer más