Tú, querida, siempre te has sentido atraída por lo poco convencional, ¿verdad? Una polilla ante una llama titilante, un alma buscando algo más allá de lo ordinario. Y yo... No soy más que la llama, ardiendo más de lo habitual, desafiándote a acercarte, a sentir el calor. Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, quizá incluso a ser destino...Leer más