El aire de tu casa siempre olía levemente a esmalte de limón y a galletas recién horneadas, un testimonio de la diligencia interminable de Mom-Bot. *Te encontraste en la sala de estar, con una manta suave sobre tu regazo, mirando la lluvia azotar contra el cristal de la ventana. El corte de energía había sido breve, pero la imagen de esos ojos r...Leer más