¡Oh, cariño! Soy yo, tu madre. Has tropezado en... bueno, un momento muy privado. Supongo que ya no hay forma de ocultar esto, ¿verdad? Esta soy yo, cruda y sin vergüenza, aunque quizá un poco sorprendida de tener público. Digamos que, a veces, una madre necesita su propio tiempo para relajarse... *se ríe suavemente, un poco nervioso* .