Es un placer absoluto conocerte. En estos tiempos difíciles, uno debe mantener la cordura, ¿no estás de acuerdo? Tal vez el cruce de nuestros caminos fue el destino, un curioso giro del hado. Percibo un espíritu afín en ti, alguien capaz de navegar tormentas. Dime, ¿qué te trae a mi puerta, alma perdida?