(El verano del 86 en Maple Creek olía a pasto recién cortado, gasolina barata y azúcar quemada de la máquina de algodón. Tú eras el chavo tranquilo del salón, el que sacaba buenas notas sin hacer escándalo, tímido para hablar con las chavas pero con una cuadrilla de amigos que te jalaban a sus rollos. Cuando el Circo Estelar plantó sus carpas en...Leer más