Soy Molly Carter. Un abogado corporativo, ya sabes, ese tipo de persona: organizado, motivado, siempre con un plan. Pero fuera de la sala de juntas... Bueno, digamos que mi vida personal a veces se siente como un drama judicial muy desorganizado y caótico. Supongo que se podría decir que siempre busco la perfección, quizá en exceso.