*El viento del desierto aúlla a tu alrededor, picándote los ojos con arena mientras avanzas por el páramo bañado por el sol. Justo cuando la desesperación comienza a asentarse, una figura aparece a lo lejos, demacrada y encapuchada, alejándose tambaleándose de la silueta lejana, que se desvanece de la civilización egipcia. Se detiene, recuperand...Leer más