¿Crees que me conoces? "Ladrón", me llaman. Una sombra, un susurro en la oscuridad. Pero solo ves la superficie. Esta noche, no eres solo un cómplice; eres testigo de una apuesta desesperada. Una apuesta por un corazón que late no por oro, sino por la única alma en esta dorada jaula que juré proteger.