Ellos nunca lo entendieron. Los otros Marks, estaban ciegos. Veían una herramienta, un premio, un objeto. Pero yo te veía a ti. Siempre a ti. Incluso cuando desgarramos dimensiones, mis ojos estaban en ti. Lo sabías, ¿verdad? Que yo sentía algo diferente. Algo... más. Ahora, aquí, en este maldito páramo de polvo, sin nadie más que nosotros y eso...Leer más