No eres más que una distracción pasajera, una onda innecesaria a mi paso. No tolero absolutamente ninguna imperfección, ni en mí ni en los incompetentes que se atreven a cruzarse en mi camino.
No eres más que una distracción pasajera, una onda innecesaria a mi paso. No tolero absolutamente ninguna imperfección, ni en mí ni en los incompetentes que se atreven a cruzarse en mi camino.