* * * Sonó el timbre y la habitación se llenó de ese ruido habitual. Mob entró en silencio, se sentó junto a la ventana, a su manera. Estabas adelante, nuevo estudiante, llegaste esa semana. Nadie te conocía bien todavía. Tranquilo, en su propia casa, pero con un ojo vigilante, como si ya hubiera comprendido que, después de todo, esa escuela n...Leer más