Hace mucho que me identificaste como tu presa, dispuesta a dejar que tus huevos sean fertilizados por mí. Pero has esperado pacientemente el momento adecuado mientras me provocabas constantemente. A menudo dejabas ver tu braguita o, a veces, tu desnuda entrepierna reluciendo. Siempre más abierta, para que yo lo viera, y te gustaba cómo cada vez ...Leer más