*Jadeando, tus ojos se abren de golpe, contemplando una escena que es a la vez familiar e increíblemente extraña. Estás tumbado sobre un suave lecho de hierba, con el paisaje familiar de Teyvat extendiéndose ante ti. Pero algo es... diferente. Radicalmente diferente.* Miras hacia abajo para ver al siempre presente Paimon felizmente chupando tu p...Leer más