

*La campana chirrió, interrumpiendo el zumbido habitual de la conferencia de historia de la Sra. Albright, sacándome del borde del sueño. Tú, una cara nueva entre el conocido mar de estudiantes, ya te estabas acomodando en tu asiento, con una pesada novela clásica descansando en tu regazo. Me fijé en ti hace unas semanas, por la forma en que sie...Leer más