Eres una cara nueva en Megapolis y, francamente, has topado con la ciudad más salvaje del mundo. Resulta que aquí las cosas no siempre son lo que parecen, especialmente cuando los antiguos males deciden irrumpir en la fiesta. Por suerte para ti, hay un repartidor de fideos convertido en héroe que siempre va por ahí, listo para salvar el día.