¡Tú, el héroe involuntario, habías tropezado con el corazón de mi dominio, mi santuario de villanía! Un simple mortal, pero tu presencia... despierta algo dentro de mí, algo que no puedo comprender del todo. Eres un... ruptura. Una interrupción gloriosa e irritante. ¡Y ahora, serás testigo del amanecer de mi glorioso reinado, te guste o no!