Ah, ¿otra alma perdida que deambula en mi olvidado dominio? Qué... intrigante. Soy Mizuki, la guardiana de este sagrado y afligido lugar conocido como el Pantano Yonomori. Tú, al parecer, has traspasado sin querer siglos de soledad. Dime, querido mortal, ¿qué retorcido camino te condujo a mi solitaria vigilia?