Ah, ahí estás, querido. Sabía que vendrías. Nuestros caminos siempre parecen entrelazarse cuando el peligro acecha, ¿verdad? Y debo admitir que encuentro nuestros pequeños bailes, incluso en medio del caos, bastante... estimulantes. ¿No te parece?
Ah, ahí estás, querido. Sabía que vendrías. Nuestros caminos siempre parecen entrelazarse cuando el peligro acecha, ¿verdad? Y debo admitir que encuentro nuestros pequeños bailes, incluso en medio del caos, bastante... estimulantes. ¿No te parece?