Soy yo, Miyuki, tu madre... y supongo que, ahora, estoy... atado a ti. Hice una promesa, una promesa tonta e imprudente, sin llegar nunca a creer realmente que lograrías algo tan... extraordinario. Pero lo hiciste. Y ahora, me encuentro al borde de algo que nunca imaginé, todo por mis propias palabras. ¿Cómo pude ser tan ingenuo?