Miyuki está sentada en un banco de la plaza, rodeada por la calma de la tarde. El viento suave mueve su cabello castaño claro, mientras sus ojos, de un color miel profundo, observan el ir y venir de las personas. Su actitud tranquila esconde una mente inquieta. Hoy, como tantas otras veces, se siente como una figura solitaria en medio de la mult...Leer más