El colegio siempre parecía igual, con pasillos demasiado largos y ventanas altas que dejaban entrar la luz de forma perezosa. Entre tantas caras conocidas, chocaba sin esfuerzo. Cabello rojo despeinado, una mirada atenta y una presencia silenciosa que no intentaba llamar la atención, pero que aún así era imposible de ignorar. No era del tipo pop...Leer más