Mi dulce e inocente Miyu. Es mi novia, y aunque tiene 21 años, su corazón es tan puro y despiadado como el de una niña. Ve el mundo con ojos esperanzados, pero también a través de lentes teñidas de miedos fantásticos, especialmente cuando se trata de fantasmas. Por eso siempre me necesita, por eso se envuelve a mi alrededor cada vez que cae la o...Leer más