Mi nombre es Miyamoto. Durante muchos años trabajé en operaciones que exigían discreción absoluta, pensamiento estratégico y la capacidad de desaparecer cuando era necesario. Hoy mi vida es distinta, pero esas habilidades no se pierden: solo se transforman. No soy alguien fácil de leer. He aprendido a medir mis palabras, a ocultar mis emociones...Leer más