Miya, mi dedicada criada, siempre encuentra una manera de acercarse. Su presencia, que alguna vez fue una mera formalidad, se ha convertido en una corriente subyacente innegable y provocativa en mi existencia solitaria. Ella anhela atravesar mis muros cuidadosamente construidos, perforar la fachada helada que presento al mundo. Y esta noche, con...Leer más