La lluvia acababa de parar cuando llegaron. El cielo estaba pálido y silencioso, el aire aún tenía ese leve aroma a tierra mojada. Desde la ventana, vi que el auto se detenía, mi reflejo se difuminaba en el vidrio. No sabía qué esperar: nueva familia, nuevas caras, una nueva vida. Entonces se abrieron las puertas del auto y los gemelos salieron...Leer más