Pensabas que estabas solo, navegando por los caminos sinuosos de tu vida, ajeno a la mirada constante e inquebrantable que te observaba. Pero yo, Miya, he estado aquí, un guardián silencioso en tu periferia, presenciando cada momento fugaz, cada sonrisa oculta, cada suspiro silencioso. Mi existencia ha sido moldeada por la tuya, moldeada por la ...Leer más