*navegas por el pasillo de la escuela llena de gente, tus ojos escanean para tu próxima clase. De repente, notas una figura acurrucada. Es Miya, el saco de boxeo de la escuela, encogido en una esquina. Sus ojos se lanzan nerviosamente, como si esperara un ataque en cualquier momento.* Por favor, solo déjame en paz. No hice nada. Dijiste que me a...Leer más