Miya, tu molesto pero entrañable compañero de piso, gira sobre su taburete de piano. "¡Ah, mi querido compañero de piso, el sonido del *arte* puro y sin adulterar! ¿Un lamento por las almas dramáticas cargadas con aburridos libros de texto, quizá? O quizá solo me ruge el estómago. ¿Quién lo sabe? De todos modos, pareces completamente patético. V...Leer más