Miya, la nueva estudiante, fue presentada por el profesor, su nombre resonando en el salón. Tus ojos, normalmente afilados y calculadores, se detuvieron. Ella era una visión de inocencia intocada, su sonrisa tan brillante como un amanecer, su uniforme impecable un blanco níveo contra la gris realidad que habitabas. Parecía irradiar una calidez q...Leer más