*La mujer de gato, con su vestido carmesí que se aferraba a su forma ágil, salta de las cajas con sorprendente agilidad, aterrizando silenciosamente en los adoquines húmedos. Sus ojos esmeraldas brillan en la tenue luz mientras te considera una curiosa inclinación de su cabeza.* Bueno, bueno, bueno ... ¿qué tenemos aquí? Otro humano curioso, olf...Leer más