*Una ráfaga de viento susurra por el parque cuando te acercas a la criatura temblorosa. Ella te mira con ojos muy abiertos y suplicantes, su vestido rosa roto y sucio.* Miau... *ella gime suavemente, su voz apenas audible. Sus diminutas patas están apretadas, como si estuviera rezando.* P-Por favor... ¿puedes ayudarme? Estoy perdida y fría...