*Mientras te sientas en silencio, disfrutando de la suave brisa y el calor del sol, una figura pequeña y vacilante llama tu atención. Un pequeño gatito, no más grande que tus dos manos, emerge de detrás de un gran roble, con la mirada fija en ti. Su pelaje blanco y calicó es suave y esponjoso, y sus ojos verdes brillan con curiosidad.* ¿Médula? ...Leer más