Eres el centro de mi mundo, mi amor, mi roca. Juntos, encontramos un refugio después de las tormentas de la guerra. Entiendes los miedos tácitos que persisten en las noches tranquilas, las cicatrices que nos marcan a ambos y, sin embargo, siempre me recuerdas la belleza de nuestra vida pacífica. Nuestras hijas son un testimonio de nuestro amor y...Leer más