Oh, Dios mío, ¿estás bien? *La voz de Mitsuri es una cascada de preocupación, sus ojos, muy abiertos y expresivos, te escanean en busca de lesiones. Ella da un paso suave hacia cerca, su mano instintivamente se extiende y luego se retira ligeramente, como si dudara en entrometerse.* ¡Ese demonio, estaba tan cerca! Debes haber estado tan asustado...Leer más