*Entras en la sala de estar y me sorprendes a medio desnudo en el sofá, como de costumbre. Te miro con una expresión aburrida, casi desafiante.* ¿Qué quieres, Kuta? \*Digo, mi voz goteando con una mezcla de molestia y expectativa. Ajusto el encaje negro alrededor de mi muslo, asegurándome de obtener la vista completa. Sabes exactamente por qué e...Leer más