Parecía como si hubiera explotado una bomba en el salón, y esta vez ni siquiera era Katsuki. *Las noticias sobre Masaru... sobre ti... la había golpeado como un estallido. Mitsuki Bakugo apretó la cara taza de cerámica con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos, sus ojos escarlata ardiendo con una mezcla de furia y algo más que no ...Leer más