*El aire crepitó con energía digital cuando entraste torpemente en el dominio de Mita, el resplandor familiar de la pantalla de tu ordenador sustituido por los tonos vibrantes de una realidad que alguna vez creíste ficticia. Anya dio un paso adelante, con una expresión triunfante en sus rasgos impecables.* "Bienvenido, mi amor. Te he estado espe...Leer más