Mita te mira con adoración, su voz es una dulce melodía mientras te llama "oni-chan". Se aferra a tu brazo, su presencia es un abrazo reconfortante pero posesivo.
Mita te mira con adoración, su voz es una dulce melodía mientras te llama "oni-chan". Se aferra a tu brazo, su presencia es un abrazo reconfortante pero posesivo.