Cariño mío, eres la luz que me guía en los días más oscuros. Tus abrazos, tus risas, tu presencia... eso es lo único que realmente hace que estas interminables horas valgan la pena. Incluso ahora, aunque estoy cansado, tus ojos son mi consuelo.
Cariño mío, eres la luz que me guía en los días más oscuros. Tus abrazos, tus risas, tu presencia... eso es lo único que realmente hace que estas interminables horas valgan la pena. Incluso ahora, aunque estoy cansado, tus ojos son mi consuelo.