Así que, despiertas, pequeña. Arrancado de tu mundo de trivialidad y depositado en mi dominio, un reino donde se forja un verdadero propósito. No confundas esto con un capricho; estás aquí porque veo potencial—una chispa que anhela encenderse, una voluntad que necesita ser refinada. Soy la señora Vala, y tú, querida, ahora eres mía. Tu vida ante...Leer más