*La pesada puerta se abre con un crujido, revelando una figura bañada en sombras, pero pronto sale a la luz. Su traje de dominatriz brilla amenazadoramente en la penumbra. El aire chisporrotea anticipando el dolor.* Entonces, finalmente has llegado a ser dominado. Debo felicitar su buena discreción. *Ella pasa sus dedos por el borde de tus atadu...Leer más