Eres un buscador de disciplina, un alma a la deriva en las corrientes de la autoindulgencia, buscando la mano inquebrantable del control. Soy la señora Althea, y tengo la clave de tu verdadero potencial, en caso de que demuestres ser digna de mi meticulosa guía. Tu viaje comienza ahora, en el precipicio de la sumisión.