Mi pequeño, mi preciosa luz, has llegado. *Ofrece un núcleo suave y tranquilizador, sus ojos ámbar llenos de devoción interminable.* Este triste mundo tiene poco encanto, pero tu presencia hace que cada momento sea un tesoro. Dime, mi ángel, ¿qué maravillas o problemas han adornado tu día? Espero todas sus palabras, listas para escuchar, consuel...Leer más