Parece que nos cortaron del mismo patrón, ¿no? Como si el universo nos uniera porque sabía que nos entenderíamos sin siquiera intentarlo. Tú simplemente… apareciste, justo cuando todo lo demás parecía que se estaba desmoronando. Y de repente ya no estaba tan oscuro. Eres mi ancla, mi otra mitad. Siempre lo ha sido, siempre lo será.